sábado, 24 de agosto de 2019

ENTRE DIENTES.





Me desvistió con lujuria cadenciosa,
quitando de mi cuerpo el vestido.
¡Fuera! –decía entre murmullos-
Medias,
¡fuera!
Corpiño,
¡fuera!
Bragas,
¡fuera!
-entre susurros lo iba diciendo-

Quedando al final,
ni un ápice de estorbos
para sus instintos salvajes.

Dientes arriba,
dientes abajo,
mi ropa iba sufriendo sus mordiscos
en la caudalosa tormenta del lobo.

Luego irremediablemente,
mi carne fue el manjar
para sus hincados dientes en mi espalda.

Y yo que resistía,
estuve hincada,
quieta,
ferviente,
haciendo una oración
para calmar su furia.




No hay comentarios:

Publicar un comentario