Si te vas de mí
le crecerán de nuevo las espinas
a las rosas que me diste
y sus pétalos
aquellos que apasionada
iba deshojando
entre beso a beso
en nuestras sábanas
para entretejerse
terciopelo y caricia
al pegarse a nuestra piel
serán símbolo de lijas
y cardos
y brasas
excoriándome la vida.
Si te vas
nada me será igual
me envolverán las tinieblas
tapándome el sol
y me sonará a triste lamento
el trino de las aves
al llamarme en la mañana
cantándome enamoradas
sus melodías románticas.
Más si lo has decidido
y marcharte es lo que quieres
no solo cruces el umbral
esfumándote en el viento
al cerrar detrás de ti la puerta.
Detente por favor unos minutos,
arranca con fuerza tus besos
de cada milímetro de mí
donde estuviste.
¡No los quiero por dios!
¡Llévatelos!
Me hará daño su veneno.
Me matará sentir su calor
una y otra y otra vez
y sin poder evitarlo
mil veces cada día
con sus diez mil noches
moriré de inercia.
a las rosas que me diste
y sus pétalos
aquellos que apasionada
iba deshojando
entre beso a beso
en nuestras sábanas
para entretejerse
terciopelo y caricia
al pegarse a nuestra piel
serán símbolo de lijas
y cardos
y brasas
excoriándome la vida.
Si te vas
nada me será igual
me envolverán las tinieblas
tapándome el sol
y me sonará a triste lamento
el trino de las aves
al llamarme en la mañana
cantándome enamoradas
sus melodías románticas.
Más si lo has decidido
y marcharte es lo que quieres
no solo cruces el umbral
esfumándote en el viento
al cerrar detrás de ti la puerta.
Detente por favor unos minutos,
arranca con fuerza tus besos
de cada milímetro de mí
donde estuviste.
¡No los quiero por dios!
¡Llévatelos!
Me hará daño su veneno.
Me matará sentir su calor
una y otra y otra vez
y sin poder evitarlo
mil veces cada día
con sus diez mil noches
moriré de inercia.

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