domingo, 12 de junio de 2016

ADICCIÓN



Ángel mío tan de mí.
Tan señor de mis sueños…
En mi inconsciencia apareces
cuando menos lo supongo.

Cuando más te necesito…
arrebatando de una vez
la cordura me queda
-como si adivinaras de ti muero-.

Y me veo anegada
de un sentir desaliñado…
que se recarga impune
en todos mis espacios
-tan llenos de ti-
robándome la paz.

Y me asfixia el añoro.
Y esta tóxica adicción
que por mis venas corre
sutil y desbocada...
y la fantasía que no cesa.

Tú y yo estamos unidos
por un cordón umbilical…
por un hilo incandescente
que nos hierve hasta la médula.

No pares.
No te detengas, no.
Ven a mí cada noche
a inundar mis sábanas
e impregnarlas de tu perfume.

Te esperan mis lunas.
Te esperan mis flores
y jardines
mis aromas
y mis esencias.

Te esperan mis tormentos
tan atormentados
-lentos y sinuosos-
a que los desates y eches a volar…
y mis locas ansias de amarte.

Te espero sin límites.
Ven ya mismo...
Te espero entre mi voz.
Entre mi aliento que sabe a ti
Te espero…
para inhalarme tu cuerpo.

Dora Elia.
12 de Junio 2016.
EE.UU.
Derechos reservados de autor.







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