He volado
en los espacios de tu cielo
ángel mío
blandiendo el arma infalible
de mi cuerpo
y las nubes de mis sábanas de seda
forradas de pétalos de vino han sido la
irremediable caída de tus alas.
Y te vuelves simple mortal
en el veneno que mi piel destila
y bebes sin fin del perfume
que alinea las paredes
de mis adentros
y mis pezones han sido
el alimento de tu boca,
y de tu lengua
que se posa como colibrí
de flor en flor
sin desperdiciar del cáliz y el pistilo
la más mínima gota de rocío.
Y se ha convertido mi ángel
en insaciable fiera hambrienta
que vive y respira sólo de mi aliento
deshaciendo con sus garras l
as carnes de mi pecho
mi cintura y mis caderas.
¡Oh pecado de pecados el mío!
Pido a los dioses piedad y clemencia...
No fue la culpa mía
lo confieso en contrición
a los cuatro vientos...
yo sólo estaba
de los arroyos de sus alas sedienta.
en los espacios de tu cielo
ángel mío
blandiendo el arma infalible
de mi cuerpo
y las nubes de mis sábanas de seda
forradas de pétalos de vino han sido la
irremediable caída de tus alas.
Y te vuelves simple mortal
en el veneno que mi piel destila
y bebes sin fin del perfume
que alinea las paredes
de mis adentros
y mis pezones han sido
el alimento de tu boca,
y de tu lengua
que se posa como colibrí
de flor en flor
sin desperdiciar del cáliz y el pistilo
la más mínima gota de rocío.
Y se ha convertido mi ángel
en insaciable fiera hambrienta
que vive y respira sólo de mi aliento
deshaciendo con sus garras l
as carnes de mi pecho
mi cintura y mis caderas.
¡Oh pecado de pecados el mío!
Pido a los dioses piedad y clemencia...
No fue la culpa mía
lo confieso en contrición
a los cuatro vientos...
yo sólo estaba
de los arroyos de sus alas sedienta.


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