miércoles, 19 de diciembre de 2018

ÁNGEL CAÍDO

He volado 
en los espacios de tu cielo 
ángel mío 
blandiendo el arma infalible 
de mi cuerpo 
y las nubes de mis sábanas de seda
forradas de pétalos de vino han sido la
irremediable caída de tus alas.

Y te vuelves simple mortal 
en el veneno que mi piel destila 
y bebes sin fin del perfume 
que alinea las paredes
de mis adentros
y mis pezones han sido 
el alimento de tu boca,
y de tu lengua
que se posa como colibrí
de flor en flor
sin desperdiciar del cáliz y el pistilo 
la más mínima gota de rocío. 

Y se ha convertido mi ángel 
en insaciable fiera hambrienta
que vive y respira sólo de mi aliento
deshaciendo con sus garras l
as carnes de mi pecho
mi cintura y mis caderas.

¡Oh pecado de pecados el mío! 
Pido a los dioses piedad y clemencia...
No fue la culpa mía
lo confieso en contrición 
a los cuatro vientos...
yo sólo estaba
de los arroyos de sus alas sedienta.



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