Estreméceme la piel
a la voz de luceros fugaces
que aullándole van a las estrellas…
Sonata de medianoche
que arrulle sueños de mis sueños
y mi cuerpo con el tuyo se confunda
Esgrimiendo tu espada entre mis versos
me gastaré la noche,
mientras tú vas por jardines de cielo
oliendo flores y deshojando pétalos de sol,
yo gatearé por tu espalda y tu pecho
buscando caminos de colores antiguos
En las mil y una noches que nos quedan
haremos poemas y cuentos e historias
¡Y serán de fuego nuestras horas!
Susúrrame murmullos de miel que inciten…
Sé como inquieto mar haciéndole el amor a la roca,
acantilado que eterno besa la ola
Serenata de caricias cuerpo a cuerpo,
lobo de medianoche entonando
sonatas que enamoran a la luna
¡Detendremos el tiempo en nuestra boca!
a la voz de luceros fugaces
que aullándole van a las estrellas…
Sonata de medianoche
que arrulle sueños de mis sueños
y mi cuerpo con el tuyo se confunda
Esgrimiendo tu espada entre mis versos
me gastaré la noche,
mientras tú vas por jardines de cielo
oliendo flores y deshojando pétalos de sol,
yo gatearé por tu espalda y tu pecho
buscando caminos de colores antiguos
En las mil y una noches que nos quedan
haremos poemas y cuentos e historias
¡Y serán de fuego nuestras horas!
Susúrrame murmullos de miel que inciten…
Sé como inquieto mar haciéndole el amor a la roca,
acantilado que eterno besa la ola
Serenata de caricias cuerpo a cuerpo,
lobo de medianoche entonando
sonatas que enamoran a la luna
¡Detendremos el tiempo en nuestra boca!


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