Una vez más volverá
a nacer la primavera…
ahora sólo dormita
como bella durmiente
bajo los rigores
de éste crudo invierno.
Y traerá como siempre
repletos en su aljaba
sus aromas
su alegría
y la luz que la vida alimenta.
Sus gotas de rocío
temblando inquietas
irán descolgándose sigilosas
de las flores nacientes.
Otra vez se prenderá a mi piel
como musgo silvestre el deseo,
el sentir de tus caricias
en la locura de cada noche triste
abrazándose a mi vientre
haciéndome temblar.
Y una vez más me asaltará
el anhelo febril que reventaba
mis vertientes de su cauce…
El fluir de mis entrañas querrá
brincar sus diques de nuevo
solo recordando tu boca
cuando religiosamente veneraba
el altar de mis perfumes.
a nacer la primavera…
ahora sólo dormita
como bella durmiente
bajo los rigores
de éste crudo invierno.
Y traerá como siempre
repletos en su aljaba
sus aromas
su alegría
y la luz que la vida alimenta.
Sus gotas de rocío
temblando inquietas
irán descolgándose sigilosas
de las flores nacientes.
Otra vez se prenderá a mi piel
como musgo silvestre el deseo,
el sentir de tus caricias
en la locura de cada noche triste
abrazándose a mi vientre
haciéndome temblar.
Y una vez más me asaltará
el anhelo febril que reventaba
mis vertientes de su cauce…
El fluir de mis entrañas querrá
brincar sus diques de nuevo
solo recordando tu boca
cuando religiosamente veneraba
el altar de mis perfumes.


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