¿Y qué irá a ser de mí?
Cuando el conspicuo invierno
sorprenda mis años
con su ruda escarcha
y mis labios sin tus besos añoren
del estío en la piel las llamaradas…
Se incrustará en mis rodillas fino trémulo;
ya no de pasión de antaño,
cuando al lecho contigo
en concupiscente éxtasis marchaban...
será una reminiscencia solitaria
y el calor del verano besará mis mejillas
al rodar una mustia lágrima por mi cara.
¿Y qué irá a ser de mí?
Cuando al incitarme
el aroma que dejaste
flotando en tu almohada
provoque mi mano buscar
tu presencia a mi lado aletargada…
Mi cuerpo por instinto
volverá a buscarte
y mis ojos tropezarán
con tu fantasma...
silueta de tu desierto
vacío lleno de ti
vacío lleno de nada.
¿Y que irá a ser de mí?
Cuando ingrata esperanza
de insólito milagro
anegue mis días ansiosos
y mis avasallados recuerdos
busquen tus manos
en mis rincones atrincheradas.
Se nublarán los cielos
y en borrascosas tormentas
sepulcrales se vaciarán en silencio
de mis ojos los siete mares.
Cuando el conspicuo invierno
sorprenda mis años
con su ruda escarcha
y mis labios sin tus besos añoren
del estío en la piel las llamaradas…
Se incrustará en mis rodillas fino trémulo;
ya no de pasión de antaño,
cuando al lecho contigo
en concupiscente éxtasis marchaban...
será una reminiscencia solitaria
y el calor del verano besará mis mejillas
al rodar una mustia lágrima por mi cara.
¿Y qué irá a ser de mí?
Cuando al incitarme
el aroma que dejaste
flotando en tu almohada
provoque mi mano buscar
tu presencia a mi lado aletargada…
Mi cuerpo por instinto
volverá a buscarte
y mis ojos tropezarán
con tu fantasma...
silueta de tu desierto
vacío lleno de ti
vacío lleno de nada.
¿Y que irá a ser de mí?
Cuando ingrata esperanza
de insólito milagro
anegue mis días ansiosos
y mis avasallados recuerdos
busquen tus manos
en mis rincones atrincheradas.
Se nublarán los cielos
y en borrascosas tormentas
sepulcrales se vaciarán en silencio
de mis ojos los siete mares.


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