lunes, 17 de diciembre de 2018

¡DIME ALMA MÍA!

Ven a mí que traigo polvo de miel en los labios
que aumenta mis estíos y despierta delirios por tus
dedos dibujando mariposas de sol en mi vientre

Y porque en el andar del tiempo se vuelve más 
cruda la ausencia y la luna parece vestirse de gris
y van profundizándose los pantanos míos

Y se elevan al viento las cenizas de mis calcinados 
huesos que claman por llegar al estrado de tus pies,
o prenderse en tus costillas de donde salí,
o no dejarte dormir armando una reyerta en tus labios

Pero… dime alma mía; 
¿Porque huye de mí la paz y están mis fuerzas cansadas?
¿Será que me has enamorado y despertado en mí 
una sed que roba mis sueños y me hace alucinar? 

Y dime amor;
¿Por qué aparece en mi almohada tu aroma,
más cuando volteo a abrazarte te has esfumado 
y por más que escarbo por toda mi alcoba
no logro encontrarte jamás?

Seguro son delirios de poeta loca que habitan en mí
y me convierten en una rosa azul en el desierto
sin agua cerca o lejos, donde estirarme para calmar mi sed.






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