Ven a mí amor
a decodificar la clave…
inexplicable y misteriosa
de esta espera.
Acaso sepas
-lo sientas tú también
muy en lo profundo-
te he buscado desde siempre
caminando paciente de la mano
junto con los siglos del tiempo.
En aquellos mundos
extraños y fríos
en el misticismo
de esas otras vidas
donde he andado
como gélida piedra
rodando sin ti.
Trae a mí de una vez
-a mi impaciencia-
tu irreverente boca
hablándole a mi cuello
palabras candentes
que loca me trastornen
mientras lo devoras
y llevarla luego
humedeciendo a besos
todos mis centímetros.
¡Ay amor ven ya!
Ven a mí de golpe
a beber mi vino
de tinto incandescente.
Liba de mi copa de una vez
que en loca impaciencia
te han esperado siempre
todas las geometrías
de mi cuerpo.
a decodificar la clave…
inexplicable y misteriosa
de esta espera.
Acaso sepas
-lo sientas tú también
muy en lo profundo-
te he buscado desde siempre
caminando paciente de la mano
junto con los siglos del tiempo.
En aquellos mundos
extraños y fríos
en el misticismo
de esas otras vidas
donde he andado
como gélida piedra
rodando sin ti.
Trae a mí de una vez
-a mi impaciencia-
tu irreverente boca
hablándole a mi cuello
palabras candentes
que loca me trastornen
mientras lo devoras
y llevarla luego
humedeciendo a besos
todos mis centímetros.
¡Ay amor ven ya!
Ven a mí de golpe
a beber mi vino
de tinto incandescente.
Liba de mi copa de una vez
que en loca impaciencia
te han esperado siempre
todas las geometrías
de mi cuerpo.


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