miércoles, 26 de diciembre de 2018

QUIÉN TE CREES TÚ

Que con llana osadía 
irrumpes en mis sueños 
sin avisar tu llegada 
mucho menos 
tocar la puerta. 

Y cuando lo deseas 
te vas así nomás 
sin cerrarla tras de ti 
como diciendo 
-espérame 
no ha terminado 
estaré de regreso.

Y yo 
qué hago conmigo 
sorprendiéndome día a día
colgada del umbral 
mirando a lo largo del camino 
por si acaso te veo voltear
a la esquina.

De qué callada manera 
le grito a voz en cuello 
a mi corazón 
por ver si me escucha
por ver si puedo inyectarle 
un poco de coraje 
y me entenda 
que la próxima vez 
que te marches 
deberá con firmeza
ponerse en pie 
a clavar puertas y ventanas
y ponerle mil candados 
a su puerta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario