Desde mis lamentos
se escuchan voces
en las circunferencias
de los siglos ignotos
que corren en mis mares.
Donde tañen campanas
que gimen cantando
y lánguidos violines
que en risas lloran.
Vuelan las palomas
con sus alas en nudos
y sus mudas gargantas
las desarticularon
algunas ingratas penas
apagando sus sonidos.
A la sombra de un árbol
de raíces fértiles y firmes
yace desierta una tumba
cuya alma ha fluido en libertad
a otra dimensión.
Y qué será de mí
–me pregunto en silencio-
si no entiendo muchas cosas
en el devenir de mis pasos
confundidos y contusos…
A dónde voy
-no lo sé-
si a veces no entiendo
por cual ruta me lleva
-o hacia donde-
este destino
malabárico y errante.
se escuchan voces
en las circunferencias
de los siglos ignotos
que corren en mis mares.
Donde tañen campanas
que gimen cantando
y lánguidos violines
que en risas lloran.
Vuelan las palomas
con sus alas en nudos
y sus mudas gargantas
las desarticularon
algunas ingratas penas
apagando sus sonidos.
A la sombra de un árbol
de raíces fértiles y firmes
yace desierta una tumba
cuya alma ha fluido en libertad
a otra dimensión.
Y qué será de mí
–me pregunto en silencio-
si no entiendo muchas cosas
en el devenir de mis pasos
confundidos y contusos…
A dónde voy
-no lo sé-
si a veces no entiendo
por cual ruta me lleva
-o hacia donde-
este destino
malabárico y errante.


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