Y se fueron los años al mundo misterioso
de la nada, como huye a galope el estío
al llegar los fríos días del invierno,
o la noche obscura a los primeros
rayos de luz de la alborada
Y las esperanzas que en vano habían
flotado, coqueteando con la vida
- como si nada a su alrededor importara-
se fueron cansando de andar como en lentas
ancas de socarrones asnos que la pasaban
de holgazanes, durmiendo, rebuznando,
o lanzando al mundo desdeñosas patadas
Y aquella princesa encantada que había
viajado años luz buscando aquí su príncipe azul
fue languideciendo en la espera,
llena de las manchas de la vida que la ajaban,
que resecaron su piel y tornaron su sonrisa
en una flor marchita y desdentada
Y se fueron los años al mundo misterioso
de la nada, como huye a galope el estío
al llegar los fríos días del invierno…
Y se fue la princesa con ellos,
a buscar su príncipe al otro lado del tiempo,
al mundo de misterio sin principio ni fin…
¡Al mundo extraño de la nada!
de la nada, como huye a galope el estío
al llegar los fríos días del invierno,
o la noche obscura a los primeros
rayos de luz de la alborada
Y las esperanzas que en vano habían
flotado, coqueteando con la vida
- como si nada a su alrededor importara-
se fueron cansando de andar como en lentas
ancas de socarrones asnos que la pasaban
de holgazanes, durmiendo, rebuznando,
o lanzando al mundo desdeñosas patadas
Y aquella princesa encantada que había
viajado años luz buscando aquí su príncipe azul
fue languideciendo en la espera,
llena de las manchas de la vida que la ajaban,
que resecaron su piel y tornaron su sonrisa
en una flor marchita y desdentada
Y se fueron los años al mundo misterioso
de la nada, como huye a galope el estío
al llegar los fríos días del invierno…
Y se fue la princesa con ellos,
a buscar su príncipe al otro lado del tiempo,
al mundo de misterio sin principio ni fin…
¡Al mundo extraño de la nada!


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