viernes, 21 de diciembre de 2018

DESPEDIDA

¿Te marchas?
¡Bien!
¡Estás en tu derecho!

Y yo, te lo prometo, no 
moveré ni un dedo en 
pretensión de retenerte

Al marcharte sin embargo,
no sólo lleves tus cosas;
Llévate de mí los recuerdos, 
pues de una forma u otra, 
sé que girarán y girarán 
en mi cabeza
como locos torbellinos


También; 
Llévate por favor hasta
tus huellas digitales, 
si, correcto, 
todas ésas huellas que dejaste 
por doquier impresas,
que como luces 
se quedarían encendidas

Recoge de mi piel las
caricias de aquéllas noches
de locura incontables,
y tus besos, 
que los tatuaste
con cautín al rojo vivo
por mi cuerpo…
no sé cómo hagas 
¡ aquí no los quiero !

Y pensándolo bien,
necesito por favor
me abras el pecho a cuchillo
y me arranques el corazón, 
porque te lo juro,
¡siento que está en sus últimos latidos!






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