A qué mundos extraños
se nos escapa la felicidad
que palpitaba en nuestros pechos
con bríos insondables
que danzaba en nuestra alma
como lluvia de cristal.
Por qué de súbito se anida
en los corazones ése vacío
de inexpugnables misterios
profundos como el mar
que ahoga sin tregua
oníricos sueños
que fueron un tiempo
el pan de cada día.
Sera que detrás del arco iris
un día encontraremos
guardados en un viejo baúl
aquellos momentos felices
que corrían de aquí allá en nuestra piel
y nos provocaron coloridas fuentes
de suspiros traviesos
que saltaban de nuestro pecho
y volaban en el celeste viento
hasta la inmensidad.
Y que será
que día a día se nos va huyendo
una mañana de soleada primavera
deshilachando la madeja de la vida
corriendo desbocada a rincones
oscuros y fríos
donde no sentiremos ni un solo respiro
ni medio latir del corazón siquiera.
se nos escapa la felicidad
que palpitaba en nuestros pechos
con bríos insondables
que danzaba en nuestra alma
como lluvia de cristal.
Por qué de súbito se anida
en los corazones ése vacío
de inexpugnables misterios
profundos como el mar
que ahoga sin tregua
oníricos sueños
que fueron un tiempo
el pan de cada día.
Sera que detrás del arco iris
un día encontraremos
guardados en un viejo baúl
aquellos momentos felices
que corrían de aquí allá en nuestra piel
y nos provocaron coloridas fuentes
de suspiros traviesos
que saltaban de nuestro pecho
y volaban en el celeste viento
hasta la inmensidad.
Y que será
que día a día se nos va huyendo
una mañana de soleada primavera
deshilachando la madeja de la vida
corriendo desbocada a rincones
oscuros y fríos
donde no sentiremos ni un solo respiro
ni medio latir del corazón siquiera.


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