Estacionada al lado del camino,
a pie,
sin impermeable ni paraguas,
los buscaba,
los llamé,
pero rehusaron
pararse frente a mí …
Me acompaña
la orgásmica lluvia
que me acaricia
desde la punta del cabello
hasta las uñas de los pies,
masturbados silencios,
la naturaleza que aúlla
a mi oído inentendibles
e indescifrables
jeroglíficos en voz.
Mirando a la distancia,
buscando no sé qué,
difuso horizonte,
palpando el vacío,
tocando fondo,
el infinito hoy no existe,
se esconde más allá de las nubes,
mañana saldrá el sol.
a pie,
sin impermeable ni paraguas,
los buscaba,
los llamé,
pero rehusaron
pararse frente a mí …
Me acompaña
la orgásmica lluvia
que me acaricia
desde la punta del cabello
hasta las uñas de los pies,
masturbados silencios,
la naturaleza que aúlla
a mi oído inentendibles
e indescifrables
jeroglíficos en voz.
Mirando a la distancia,
buscando no sé qué,
difuso horizonte,
palpando el vacío,
tocando fondo,
el infinito hoy no existe,
se esconde más allá de las nubes,
mañana saldrá el sol.


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